Fuego ardiente

Su historia inicia cuando Doña Luz, una viuda con tres hijos, recibe un diagnóstico de cáncer terminal y decide tomar medidas extremas para volver a unir a sus hijos adultos y enseñarles una lección. Estos, absortos en su trabajo y ambiciones personales, se han distanciado de su madre y quieren que les herede en vida el terreno en que están su casa y restaurante.

Ella, quien sabe que no le queda mucho tiempo, los enjuicia para obligarlos a cambiar y dejarles la mejor herencia que una madre les puede dar: la unión entre hermanos.